Puertas de acero y vidrio
A presupuestoPuertas y separadores de estilo industrial a medida: abatibles, correderas o pivotantes, con vidrio transparente o mate.
Puertas de acero y vidrio, cancelas, rejas y barandillas fabricadas en nuestro taller e instaladas en la zona norte de Madrid y en Guadalajara. Pide presupuesto sin compromiso.
Fabricamos en nuestro taller de Algete puertas de acero y vidrio, cancelas, rejas y barandillas a medida, y las instalamos en Marchamalo. Nos cuentas qué necesitas, nos mandas fotos o medidas y te damos presupuesto sin compromiso antes de empezar.
Sí. Tenemos el taller en Algete y trabajamos en Marchamalo y en la provincia de Guadalajara, hasta unos 60 km a la redonda.
Cada trabajo se hace a medida: te damos el precio cerrado y sin compromiso antes de empezar.
Sí. Lo fabricamos en nuestro taller y lo instalamos nosotros.
Sí, por WhatsApp. Con fotos y medidas te orientamos el precio y el diseño.
Puertas y separadores de estilo industrial a medida: abatibles, correderas o pivotantes, con vidrio transparente o mate.
Puertas de parcela y de garaje en chapa perforada, lamas o barrotes, fabricadas a la medida del hueco.
Puertas de entrada a parcela en acero o aluminio, con la cerradura y el tirador que elijas.
Rejas fijas o abatibles para ventanas y claraboyas, que protegen sin quitar luz.
Barandillas de interior y exterior y estructuras metálicas a medida.
Instalación de motores para puertas correderas y batientes, con mando a distancia.
Sí. Si el cilindro asoma varios milímetros por fuera de la puerta o del escudo, es más fácil agarrarlo y romperlo. Lo ideal es que quede a ras. Un cerrajero puede medirlo y poner un bombín del largo correcto o un escudo que lo cubra.
Un cerrajero serio lo pide: DNI con la dirección, contrato de alquiler, escritura, un recibo a tu nombre o un vecino que te conozca. Si lo tienes todo dentro, se suele comprobar en cuanto se abre la puerta. Desconfía de quien abre cualquier puerta sin preguntar nada.
Suele ser suciedad o desgaste. Un poco de grafito en polvo o un lubricante específico para cerraduras ayuda; el aceite de cocina no, porque atrapa el polvo y a la larga lo empeora. Si sigue duro, puede que la puerta haya descolgado y la cerradura roce, o que el bombín esté gastado.
El precio total, con desplazamiento y posibles recargos por la hora; si ese precio puede cambiar y por qué; cuánto tardará en llegar; y si te dará factura. Un profesional serio lo dice por teléfono sin problema. Desconfía de precios muy bajos que luego se multiplican al llegar.
Casi siempre es porque la puerta ha cedido y el pestillo no entra bien en el cerradero del marco. A veces basta con ajustar las bisagras o el cerradero. Forzar la llave cada día acaba rompiendo la llave o el bombín.
Por seguridad, es habitual cambiar el bombín al entrar, sobre todo si no sabes cuántas copias hay. Lo prudente es comentarlo con el propietario, revisar lo que diga el contrato y guardar el bombín original por si hay que volver a ponerlo al irte.