Las dos son buenas, para cosas distintas
La pregunta de acero o aluminio no tiene una respuesta única. Depende de cuánto tiene que salvar la pérgola entre pilares, de la cubierta que va a llevar y de cuánto mantenimiento estás dispuesto a hacer. Aquí va lo que cambia, contado desde un taller que trabaja el acero.
Acero
Aluminio
Entonces, ¿cuál?
Si quieres una pérgola de lamas orientables, el sistema de fábrica en aluminio es lo habitual, y se monta. Si quieres una estructura a medida —una pérgola para coches con mucha luz entre pilares, un porche adosado a una fachada que no es recta, una pérgola que siga el dibujo de la barandilla o de la cancela—, el acero galvanizado y lacado es el material.
En pérgolas y porches metálicos contamos cómo las hacemos. Antes de encargar cualquiera de las dos, pregunta en tu ayuntamiento si hace falta comunicarlo, y en la comunidad si vives en una urbanización con normas propias.
Preguntas
¿Cuál aguanta mejor el viento?
La que esté bien calculada y bien anclada. El material importa menos que el anclaje y que la cubierta: una cubierta cerrada coge mucho más viento que unas lamas.
¿Se puede pintar una pérgola de acero del color que quiera?
Sí. Se galvaniza y se laca después, en el color que elijas.
¿Montáis pérgolas bioclimáticas?
Sí, montamos pérgolas de fábrica, también bioclimáticas.