Por qué nadie te da un precio por teléfono
Una puerta de acero y vidrio no tiene precio de catálogo porque no hay dos huecos iguales ni dos encargos iguales. Dos puertas de la misma medida pueden costar muy distinto según cinco decisiones, y ninguna de ellas es caprichosa.
Si las traes pensadas, el presupuesto sale en una visita y no en tres.
Las cinco decisiones
La medida que de verdad hace falta
Para darte una idea de precio nos vale con el ancho y el alto del hueco, aunque sea con un metro de mano y a ojo.
Para fabricar, no. Ahí vamos nosotros y medimos en tres alturas y en tres anchos, porque un hueco de obra casi nunca es un rectángulo. Un tabique puede abrirse dos centímetros de abajo arriba, y esos dos centímetros son la diferencia entre una puerta que cierra sola y una que hay que empujar.
Así que manda una foto y las medidas aproximadas por WhatsApp y te decimos por dónde va. Medir bien es cosa nuestra y va incluido.
Dudas antes de encargar
¿Aísla del ruido?
Con vidrio sencillo, poco: es una separación visual, no acústica. Si lo que quieres es no oír la tele desde el dormitorio, hay que ir a vidrio con cámara y a burlete perimetral, y hay que decirlo desde el principio.
¿Sirve para exterior?
Sí, pero es otra puerta: otra perfilería, otro tratamiento contra la corrosión y otro vidrio. Dinos si da a la calle antes de nada.
¿Podéis copiar una foto que he visto?
Casi siempre. Tráela. Es mucho más fácil entenderse con una foto que con una descripción, y de paso vemos si lo que se ve en la foto encaja en tu hueco.
¿Lo instaláis vosotros?
Sí. Se fabrica en nuestro taller de Algete y lo montamos nosotros, que es lo que permite ajustar en obra si el hueco da una sorpresa.